Des dels campanars 344


———-
Horaris de Missa Diari: MISA DIARIO: PARROQUIA: MARTES A SÁBADO a las 19’30 h. Convento lunes y martes a las 8 y el resto de días a las 18’30 h.- DOMINGOS : Convento 9’00 h.- parroquia 10’30 h. y 12
Hoy a las 19’30 h. FUNERAL POR LOS DIFUNTOS DE CANALS
HORARIO DE APERTURA DE LA IGLESIA: TODOS los días se abre la Iglesia a las 8’30 h. y a las 18’00 h.
HORARIO DEL DESPACHO PARROQUIAL: Encarna de martes a jueves de 18’00 h. a 19’15 h. y Jueves de 20’00 h. a 21’00 h. (Sacerdotes) – CONFESIONES: JUEVES A LAS 18’00 h, y los VIERNES en el convento a las 17’00 h.)
CARITAS: Lunes y miércoles de 10 a 12 h. (“Casa del Vicari”). HOSPITAL LLUIS ALCANYÍS : SACERDOTES 682 746457
Los días de venta de la lotería de Navidad y cuotas serán los siguientes del mes de noviembre de VIERNES 2 Sábado: 3 SEMANA del 6 al 10 de NOVIEMBRE de 17.30h -19.30h. En el Despacho parroquial. Imposición de escapularios el día 8 (Inmaculada)
Al·leluia – Web parroquial : http://www.parroquiacanals.com/ elscampanars@gmail.com / També Facebook, Instagram i Twitter y los domingos a las 9’00 h.
—————
– conmemoración fieles difuntosEsta fiesta responde a una larga tradición de fe en la Iglesia: orar por aquellos fieles que han acabado su vida terrena y que se encuentran aún en estado de purificación en el Purgatorio. El Catecismo de la Iglesia Católica nos recuerda que los que mueren en gracia y amistad de Dios pero no perfectamente purificados, pasan después de su muerte por un proceso de purificación, para obtener la completa hermosura de su alma. La Iglesia llama “Purgatorio” a esa purificación; y para hablar de que será como un fuego purificador, se basa en aquella frase de San Pablo que dice: “La obra de cada uno quedará al descubierto, el día en que pasen por fuego. Las obras que cada cual ha hecho se probarán en el fuego”. (1Cor. 3, 14). La práctica de orar por los difuntos es sumamente antigua. El libro 2º de los Macabeos en el Antiguo Testamento dice: “Mandó Juan Macabeo ofrecer sacrificios por los muertos, para que quedaran libres de sus pecados” (2Mac. 12, 46); y siguiendo esta tradición, la Iglesia desde los primeros siglos ha tenido la costumbre de orar por los difuntos. Al respecto, San Gregorio Magno afirma: “Si Jesucristo dijo que hay faltas que no serán perdonadas ni en este mundo ni en el otro, es señal de que hay faltas que sí son perdonadas en el otro mundo. Para que Dios perdone a los difuntos las faltas veniales que tenían sin perdonar en el momento de su muerte, para eso ofrecemos misas, oraciones y limosnas por su eterno descanso”. Estos actos de piedad son constantemente alentados por la Iglesia.
—-
La muerte no es el final (San Agustín de Hipona)
La muerte no es nada, sólo he pasado a la habitación de al lado. Yo soy yo, vosotros sois vosotros. Lo que somos unos para los otros seguimos siéndolo Dadme el nombre que siempre me habéis dado. Hablad de mí como siempre lo habéis hecho. No uséis un tono diferente. No toméis un aire solemne y triste. Seguid riendo de lo que nos hacía reír juntos. Rezad, sonreíd, pensad en mí. Que mi nombre sea pronunciado como siempre lo ha sido, sin énfasis de ninguna clase, sin señal de sombra. La vida es lo que siempre ha sido. El hilo no se ha cortado. ¿Por qué estaría yo fuera de vuestra mente? ¿Simplemente porque estoy fuera de vuestra vista? Os espero; No estoy lejos, sólo al otro lado del camino. ¿Veis? Todo está bien. No lloréis si me amabais. ¡Si conocierais el don de Dios y lo que es el Cielo! ¡Si pudierais oír el cántico de los Ángeles y verme en medio de ellos ¡Si pudierais ver con vuestros ojos los horizontes, los campos eternos y los nuevos senderos que atravieso! ¡Si por un instante pudierais contemplar como yo la belleza ante la cual todas las bellezas palidecen! Creedme: Cuando la muerte venga a romper vuestras ligaduras como ha roto las que a mí me encadenaban\ y, cuando un día que Dios ha fijado y conoce, vuestra alma venga a este Cielo en el que os ha precedido la mía, ese día volveréis a ver a aquel que os amaba y que siempre os ama, y encontraréis su corazón con todas sus ternuras purificadas. Volveréis a verme, pero transfigurado y feliz, no ya esperando la muerte, sino avanzando con vosotros por los senderos nuevos de la Luz y de la Vida, bebiendo con embriaguez a los pies de Dios un néctar del cual nadie se saciará jamás. AMÉN

——-

Sal 17, 23a. 3bc-4. 47 y 51ab
R/. Yo te amo, Señor, tú eres mi fortaleza
Yo te amo, Señor, tú eres mi fortaleza, Señor, mi roca, mi alcázar, mi libertador.
Dios mío, peña mía, refugio mío, escudo mío, mi fuerza salvadora, mi baluarte.
Invoco al Señor de mi alabanza y quedo libre de mis enemigos.
Viva el Señor, bendita sea mi Roca, sea ensalzado mi Dios y Salvador.
Tú diste gran victoria a tu rey, tuviste misericordia de tu Ungido.

+ Lectura del santo Evangelio según San Marcos 12,28-34.
En aquel tiempo, un letrado se acercó a Jesús y le preguntó: -¿Qué mandamiento es el primero de todo? Respondió Jesús: -El primero es: «Escucha, Israel, el Señor nuestro Dios es el único Señor: amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todo tu ser.» El segundo es éste: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo.» No hay mandamiento mayor que éstos.
El letrado replicó: -Muy bien, Maestro, tienes razón cuando dices que el Señor es uno solo y no hay otro fuera de él; y que amarlo con todo el corazón, con todo el entendimiento y con todo el ser y amar al prójimo como a uno mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios.
Jesús, viendo que había respondido sensatamente le dijo: -No estás lejos del Reino de Dios. Y nadie se atrevió a hacerle más preguntas.